Propósito
Cuando vemos a Pedro, un discípulo con un historial de fallas y negaciones, sanando al paralítico Eneas o resucitando a Tabita (Dorcas), vemos la evidencia de un discípulo que, tras ser transformado, se dedicó a imitar a su Maestro. Él no dijo: “Yo, Pedro, te sano”, sino: “Eneas, Jesucristo te sana”. Esto es crucial para nuestra comunidad. El amor de Dios nos capacita, no nuestro propio esfuerzo. El poder no reside en el mensajero, sino en el mensaje: en la verdad de que Jesús es la solución.
Introducción ¡Qué alegría poder seguir conversando contigo! Mientras estaba en mi tiempo con Dios, sentí en mi corazón una profunda carga que me llevó a meditar sobre, cómo podemos ser una luz genuina y constante en un mundo que parece cada vez más envuelto en tinieblas, no me refiero a hacer grandes hazañas que salgan […]
Mientras preparaba el mensaje “Cuida tu León,” sentí una profunda carga en mi corazón: no basta con traer almas a la iglesia; debemos asegurarnos de que esas almas permanezcan. El camino de fe es un trayecto de santidad que se camina mejor en comunidad. La vida cristiana es un proceso que inicia en la salvación, […]
Vence la Envidia y Desbloquea tu Propósito Introducción Quiero tomar un momento para escribirte sobre algo que compartí desde el púlpito el domingo pasado y que ha seguido resonando poderosamente en mi espíritu. Mientras preparaba el mensaje sobre la historia de Miriam, la hermana de Moisés y Aarón, no podía dejar de pensar en la […]
Hola, Querida Familia de CARA Iglesia Cristiana y Amigos Lectores, Quiero tomar un momento para escribirte sobre algo que compartí desde el púlpito y que ha seguido resonando profundamente en mi espíritu. Mientras preparaba el mensaje sobre La Hija del Faraón, no podía dejar de pensar en la pregunta: ¿cuántas veces nos sentimos pequeñas, limitadas […]
Nuestra fe no es una creencia pasiva. El amor de Dios es incondicional, pero la manifestación de lo imposible en nuestras vidas requiere un paso decisivo.