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Tu Reino No Se Pierde
- 17 noviembre, 2025
- Publicado por: Pr. Rodrigo Espinoza
- Categoría: Enseñanza Pastoral
Tu Reino No Se Pierde
¡Amada Iglesia! Hoy les quiero compartir una pregunta que me hice el otro dia ¿Por qué hay creyentes que, teniéndolo todo (la unción, la bendición, la Palabra), terminan perdiendo lo más valioso? No hablo de dinero; hablo de la casa, de la familia, del matrimonio. Esta carga fue la que me llevó a compartir el mensaje sobre la caída de Saúl.
Saúl era “el deseado”, joven, hermoso, alto, ungido por el profeta Samuel. Lo tenía todo para construir un legado de bendición. Y, sin embargo, lo perdió. ¡Claro! Esto nos confronta a ti y a mí, porque si bien no somos reyes de Israel, Dios nos ha dado un reino: nuestro hogar. Tú eres un deseado de Dios, y tienes una unción—la del Espíritu Santo—para gobernar y bendecir tu casa. Pero, si no somos cuidadosos, esos mismos errores que cometió Saúl pueden costarnos nuestro reino. Mi propósito al compartir este mensaje es que, por el amor de Dios y su esperanza, ninguno de nosotros tenga que pasar por ese dolor. Estamos juntos en esta vida cristiana, caminando en fe y crecimiento espiritual constante.
El Espejo de Saúl: 4 Grietas en Nuestro Reino
El punto central del sermón fue entender que Saúl no perdió su reino de la noche a la mañana, sino por una serie de decisiones tontas y desobedientes. Y, ¡ojo!, estos cuatro errores se repiten hoy en nuestros hogares, haciendo que perdamos lo que Dios nos dio con tanto favor. Como Pastor, veo estas grietas todos los días, y es mi deber advertirte para que protejas tu comunidad más íntima: tu familia.
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Disimular el Problema: Saúl ignoró la rebelión y el menosprecio (1 Samuel 10:27). ¿Cuántas veces nos hacemos los tontos en casa para no tener un pleito? Disimular no es tener paz, es entregarle el control al enemigo. ¡No dejemos de ver los problemas, amados!
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Tomar Decisiones Arrebatadas: Por desesperación y por no esperar el tiempo de Dios, Saúl tomó una decisión que no le correspondía (1 Samuel 13:13). ¿Te ha pasado? Cuando sientes que Dios no responde, buscas “ayudarlo” con tus propias fuerzas, desobedeciendo y perdiendo la bendición de la continuidad.
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Buscar Culpables: Cuando fue confrontado, Saúl culpó al pueblo (1 Samuel 15:21). Siempre andamos echando la culpa a otros: “es que mi esposa…”, “es que mi marido…”, “es que mis hijos…”. ¡Varón, mujer de Dios, asume tu responsabilidad! El reino te fue entregado a ti.
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Desobedecer la Palabra: El punto final y más importante. La desobediencia fue el sello de la pérdida (1 Samuel 15:22-23). Recuerda, el obedecer es mejor que los sacrificios. No es solo venir al servicio de domingo, es hacer lo que Dios te dijo que hicieras durante la semana.
La Fuerza de la Oración y las Relaciones: Un Contenido Exclusivo
Después de predicar, me quedé reflexionando en algo más íntimo. Si bien la responsabilidad es del líder, la ayuda idónea (el cónyuge) tiene un poder tremendo para sostener el reino. Vimos que Saúl perdió porque actuó solo y desesperado.
Aquí es donde entra el crecimiento personal y la fe práctica. Si tu marido, si tu esposa está cometiendo uno de estos 4 errores, tu papel no es echarle más leña al fuego con más culpa. Tu papel es usar la oración intercesora y ser un apoyo que levante su cabeza. Necesitamos matrimonios que sean un equipo, una relación de dos que claman a Dios antes de tomar cualquier decisión arrebatada. Si en el punto 2 Saúl hubiese consultado y orado con su esposa, tal vez habría evitado la insensatez. El Espíritu Santo nos da la esperanza y la sabiduría para saber cuándo hablar y cuándo orar. ¡La unción que tienes es para cuidar y restaurar, no para destruir!
Mi Oración y Desafío Para Ti Esta Semana
Mi querido amigo, mi querida amiga, sé que Dios te ama y quiere que tu casa prospere. Te bendigo en el nombre de Jesús para que esta semana seas sensible a la voz de Dios.
Mi desafío para ti es doble:
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Deja de disimular: Identifica hoy mismo una grieta en tu reino y, con valentía y fe, toma la decisión de enfrentarla en el nombre de Jesús, dejando de culpar a otros.
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Activa tu oración: Clama a Dios antes de tomar esa decisión tonta o arrebatada. Recuerda: La única salida y la única salvación para tu casa se llama Cristo Jesús.
Si quieres seguir creciendo en esta comunidad y experimentando un verdadero encuentro con Dios, te invitamos a ser parte de nuestra familia. Visítanos en CARA Iglesia Cristiana en México. Queremos ayudarte a vivir una vida cristiana llena de propósito y bendición.
¡Te esperamos en cara.mx!
Recuerda que puedes ver la predicacion completa aqui: Perdí la casa
Amén y Amén. — Pr. Rodrigo Espinoza