En el Tiempo Preciso
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La soberanía de Dios sobre nuestros días
¿Alguna vez has sentido que las promesas de Dios se han tardado demasiado?
En este mensaje compartido en CARA Iglesia Cristiana, exploramos la profunda verdad de que nuestra vida no está regida por el azar, sino por la mano del Creador.
Al declarar con fe: “En tus manos están mis tiempos”, como dice el Salmo 31:14-16, reconocemos que la espera no es abandono, sino un periodo de preparación necesaria para nuestro carácter.
Cronos vs. Kairos: El tiempo eterno
Debemos distinguir entre el tiempo humano (Cronos), que es lineal y limitado, y el tiempo de Dios (Kairos), que representa la oportunidad perfecta y el cumplimiento de Su voluntad.
La Biblia nos enseña en Eclesiastés 3:1-4 que todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora; hay un momento para plantar y otro para arrancar.
Dios no llega antes ni después, pues Su sabiduría es infinita.
Como leemos en Eclesiastés 3:11, Él lo hizo todo hermoso en su tiempo, poniendo eternidad en el corazón del hombre para que busquemos lo trascendente por encima de lo inmediato.
Preparación en la espera
La espera de personajes como Abraham, Isaac o David nos enseña que el tiempo de Dios sirve para formar la madurez necesaria para sostener la bendición.
En Gálatas 4:4, vemos que incluso la venida de Jesús ocurrió exactamente cuando “vino el cumplimiento del tiempo”.
Mientras esperamos, nuestra tarea no es estar sentados, sino trabajar la tierra con fe, sabiendo que aunque no veamos nubes, la lluvia llegará.
Debemos confiar en que, como indica Eclesiastés 11:5, así como ignoramos cómo crecen los huesos en el vientre, también ignoramos la obra de Dios, pero podemos descansar en que Su plan es perfecto para nosotros.