El Antídoto Divino para la Ansiedad
- Descripción
- Currículum
- Reseñas
La trampa de la ansiedad en el creyente
El enemigo intenta robar la paz del alma mediante la ansiedad e infundir temores sobre escenarios futuros que nunca suceden. En el evangelio según Juan 10:27-29 Jesús afirma que sus ovejas oyen su voz y nadie las arrebatará de su mano protectora.
El llamado a renunciar al afán
Afanarse por el alimento o el vestido revela falta de confianza en la providencia del Padre celestial sobre sus hijos amados. Cristo enseña en Mateo 6:25-34 que Dios alimenta a las aves y viste los lirios, instando a buscar primeramente su reino.
Rendición de la voluntad y descanso en la soberanía
La preocupación nace cuando intentamos tomar el control absoluto de las circunstancias y pretendemos imponer nuestros propios planes personales. En la epístola de Santiago 4:15 se nos exhorta a someter todo proyecto futuro diciendo siempre: si el Señor quiere, viviremos.
La presencia constante del Dios omnipresente
Dios jamás abandona a sus hijos en medio de las pruebas o tormentas difíciles que enfrentan diariamente en este mundo. Como bien expresa el Salmo 139:7-10, no podemos huir de su Santo Espíritu porque su diestra siempre nos guiará y sostendrá.
La paz guardiana que sobrepasa el entendimiento
Sustituimos la ansiedad mediante la oración sincera, el ruego apasionado y la acción de gracias constante ante el trono divino. La palabra en Filipenses 4:6-7 promete que la paz de Dios guardará nuestros corazones y mentes en Cristo Jesús nuestro Señor.