Es Tu Voluntad, No la Mia
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Rindiendo la voluntad ante Dios
Alinear nuestros deseos al plan divino exige rendición absoluta y un corazón humilde ante la soberanía del Señor.
El apóstol Pablo nos ruega en Romanos 12:1-2 presentar nuestros cuerpos en sacrificio vivo y renovar nuestro entendimiento.
Jesucristo nos dio el mayor ejemplo de obediencia en Mateo 26:39 al someterse al Padre durante su agonía en Getsemaní.
Comprendemos mediante Efesios 1:11 que Dios nos predestinó desde antes de la fundación del mundo conforme a sus propósitos eternos.
La soberanía de Dios en nuestros planes
Aunque los seres humanos tracemos metas personales, la última palabra siempre proviene del Creador para nuestro mayor bienestar.
En Proverbios 16:1 se nos recuerda que los planes pertenecen al hombre, pero la respuesta de la lengua es del Señor.
Asimismo, Jesús advierte en Mateo 7:21 que solo aquellos que hacen la voluntad del Padre Celestial entrarán en su reino.
Debemos dar gracias en toda circunstancia como enseña 1 Tesalonicenses 5:18, manteniendo una actitud constante de fe y gratitud.
Madurez mediante la Palabra divina
La verdadera madurez espiritual se alcanza ejercitando nuestros sentidos para discernir el bien del mal, según leemos en Hebreos 5:14.
Para transformar nuestras vidas, 2 Timoteo 3:16 afirma que toda la Escritura es útil para enseñar, redargüir, corregir e instruir.
Al obedecer sus mandamientos, Deuteronomio 28:1-14 promete abundantes bendiciones sobre nuestro caminar y sobre todas nuestras familias.
Te invitamos a escuchar este valioso mensaje en CARA Iglesia Cristiana y experimentar la perfecta voluntad de Dios.