En Casa de Restauración y Alabanza la oración es el corazón que late cada mañana para mantenernos conectados con nuestro Padre celestial. Creemos firmemente que orar no es un rito vacío, sino una relación viva con Dios: hablamos con Él, escuchamos Su voz y dejamos que Su presencia nos transforme.
La oración es el puente entre el cielo y la tierra. Es el lenguaje del corazón que se derrama delante de Dios en gratitud, súplica, intercesión y adoración. Es la llave que abre puertas, derriba muros y nos mantiene firmes en la fe.
La oración diaria en CARA Iglesia no es un hábito: es nuestro estilo de vida, es nuestra fuerza, y es el lugar donde Dios transforma corazones y abre los cielos.
